lunes, 4 de agosto de 2008

Tus manos

Fueron tus manos...
Aquellas que apretaban
mi cabeza contra tu pecho,
cuando por ella volaban
pájaros de mal agüero.

Fueron tus manos...
Las que me tendiste
para salir de aquel pozo
donde me encontraba y me diste
momentos de alegría y gozo.

Me enamoré de tus labios,
tus ojos, tu sonrisa, tu cuerpo,
pero fueron tus manos
por las que quise que parase el tiempo...

Fueron tus manos...
Las que repartieron
caricias desconocidas,
mimos que consiguieron
recuperar mi alma perdida.

Fueron tus manos...
Atrevidas y mimosas,
valientes y vergonzosas,
suaves y revoltosas,
pequeñas y hermosas.

Me enamoré de tus actos
de tu dulzura, de tu valor.
Pero fueron tus manos
las que tocaron mi corazón.