domingo, 13 de enero de 2008

Amando

Por fin es parte mía,
al fin tendré la oportunidad
de amarla en realidad,
de entregarme a quien quería.
Mis labios recorren su cuerpo,
mis mano leen en su piel,
aquella historia de hada de cuento,
aquel cuento de luna de miel.
Me miro en sus ojos verdes,
solo veo amor y pasión,
ella me llena el corazón
y me dice,-¿quieres lo que tienes?-
-Siempre que sea a ti
querré lo que tengo-.
Y después de amarnos al fin
deseo que se pare el tiempo,
Y para siempre quedarme
a su lado observándola,
cada vez más y más hermosa
y nunca más despertarme.

Imaginando

Amigo mío, ¡Si la viera!
Yo le diría tantas cosas...
por supuesto todas hermosas,
le daría la vida entera.
-En mi tienes un amigo
fiel y un amante sincero,
que te amará sin un pero...
que solo quiere estar contigo.-
¡Si señor! eso le diría
no ha de avergonzarme
sentirme como me siento,
que de su amor bebería
sin tan siquiera emborracharme,
con su presencia comería
y nunca habría de saciarme.
¡Que la quiero con el alma!
le haría yo saber.
¡Que no sabia nada del querer
hasta conocer a mi dulce dama!

El encuentro

¿Que están viendo mis ojos?
¿Donde has estado toda mi vida?
Ojos verdes, labios rojos
¿A donde va su mirada perdida?

¿No dañará el viento su pelo?
¿Irritará tal vez sus mejillas?
Con el me batiría en duelo
y así curar sus heridas.

¡Olé con olé! ¡Gracia y salero!
En el porte y en el paso,
¡La alegría del mundo entero!
¡Verla quisiera vestida de raso!

¡Mira! Que bonitas son sus manos,
¡Ojala se confundiesen entre las mías!
paseando entre manzanos,
todas las tardes de mis días.

He de hablar con ella,
decirle lo que siento,
que la veo tan bella...
que lo siento aquí adentro.