domingo, 15 de julio de 2007

El que fuí


Todo sigue igual que siempre,
sigo sin controlar mi vida,
la que cambié en su día,
la que ahora me endurece.

Lo importante para mi
es vano para los demás,
sin importar los temas,
ni los problemas que admití.

¿Tan complicada es mi voluntad?
¿No pueden asumir que es mía?
Por esta vez no es antipatía,
ni tampoco agresividad.

Defiendo con mas uñas que dientes,
lo único que me queda, mi intimidad.
Por encima de gente impaciente
que quiere saciar su curiosidad.

Por encima de quien intente,
con malas artes y peores formas,
que de nuevo sea el que consiente.

Otro hombre era aquel,
hace tiempo que murió,
lo mataron de forma cruel
aquellos a quien protegió.

Hoy todos lloran su ausencia
por que ven que ya no vuelve,
y es difícil llenar de esencia,
el vacío que ya no se tiene.

sábado, 19 de mayo de 2007

El primer día


Un día algún sabio dijo,
Es el primer día del resto de tu vida.
Aunque hoy no la dirijo,
aguanto su acometida,
sabiendo de la batalla perdida.

Y como dijo el maestro,
al volver la vista atrás se ve la senda,
que aunque sea siniestro,
nunca se vuelve a pisar,
pero se debe siempre recordar.

Hoy es ese día de mi vida,
en el que debo mirar atrás,
en el que doy por perdida
la oportunidad de que haya más,
ese dia que tu algún di recordarás.

lunes, 14 de mayo de 2007

Argol


Anoche estuve buscando
la estrella que te regalé,
Ni en mis pesadillas soñé
que me acabaras odiando.

Las nubes ocultaban su brillo,
no llegaba a divisarla,
sin tan siquiera olvidarla
paso como con tu cariño.

Recordado a la perfección,
hasta la saciedad añorado,
resulta que mi sueño dorado
se fue sin solución.

Aquel banco me llamó,
"fue aquí ¿recuerdas?"
su corazón se ablandó
abriste todas sus puertas.

Las puertas ya se cerraron,
las caricias desaparecieron,
las miradas ya se fueron
y los susurros se olvidaron.

Ojalá pudiera el alcohol
hacerme perder la razón,
desearía que mi corazón
divisara algún día Argol.

miércoles, 9 de mayo de 2007

Morir matando


Es tu forma de querer
la que cada día me desorienta,
al bueno has de reprender,
a no ser que estés contenta
o cuando menos a estarlo dispuesta.

O contigo o en tu contra,
no concibes que exista otra postura,
de favores acreedora,
con o sin abreviatura
al borde me llevas a la locura.

Morir matando es tu ley,
sin pensar que otros también puedan jugar,
bajo la manga hay un rey
que no quiero enseñar,
hacerlo tendré si no das otro lugar.

Tus letras en mi cajón,
mensajes de súplica tengo guardados,
mi error tiene absolución,
no serán hayados
si no haces que se sientan traicionados.

Soleás del corazón


Es este mi corazón ciego,
el que se acelera cuando
quieres que entre en tu juego.

Corazón dolido y roto
por los juegos del amor,
por claudicar ante otro.

Con fuerza pero sin ritmo,
va de sístole a diástole
directo hacia el abismo.

En mi interior vive sin
tan siquiera pedir permiso,
y no me deja morir.

Morir quisiera si al menos
le consiguiera compañía,
y no solo fuera en sueños.

martes, 8 de mayo de 2007

Soy el mismo


Sigo siendo yo, aquel
que besaba cada paso que diste,
que te trajo el pincel
que al final aborreciste
al poner sonrisa en su rostro triste.

Sigo siendo yo, ese
que siempre te apoyó en todo,
y evitaba que doliese.
Del polvo viene el lodo,
al que ayudaste de cualquier modo.

Sigo siendo yo, fiel
el guardián de todos tus secretos.
Tuyo solo es mi clavel,
cada uno de mis sonetos
suspiran por la rosa de tus vientos.

Sigo siendo yo, aunque
tus ojos no me vean de igual forma.
No quiero ser un fraude
ni saltarme la norma,
soy quién con tu felicidad se conforma.

lunes, 7 de mayo de 2007

Un soneto para Ana


En todos los sentidos una mujer,
es valiente, atrevida y generosa,
más arrestos y redaños rebosa
y a algunos hombres nos puede abastecer.

La vista atrás solo para lo bueno,
el rencor no tiene más cabida
que el calentón que va de subida,
con rayos, centellas y el trueno.

Detrás del escudo hay una dama,
Y nosotros somos sus escuderos,
nos ganó con el corazón y el alma.

Espantamos los malos agüeros
para que cada noche duerma en calma,
y se cumplan todos sus deseos.

Gasteiz

Cada rincón un recuerdo Qué me gustaría contarte, A cada paso una pieza Del puzzle que quiero mostrarte. Ojalá estuvieras aquí Ojalá pu...